I. Aspecto Bíblico.  - II. Movimiento de Restauración.  - III. Historia de la Congregación.


I.  ASPECTO BIBLICO.


"LA IGLESIA DE CRISTO REVELADA EN LAS ESCRITURAS"

La Iglesia de Cristo es tan importante que Dios la planeó desde antes de la fundación del mundo (Efesios 3: 9-11; 1 Pedro 1:20).

Durante la Era Patriarcal, que es el primer período en la historia de la raza humana Dios habló del establecimiento de Su Iglesia cuando le prometió a Abraham que de su descendencia haría una gran nación (Génesis 12: 1-3; Gálatas 3: 7-9, 14, 26-29; Efesios 5:23).

Durante la Era Mosaica, Dios profetizó el establecimiento de Su Iglesia (Isaías 2: 1-3).
En esta época Dios hizo revelaciones precisas, profecías acerca de su Iglesia que son inconfundibles  y que ningún otro grupo religioso es capaz de mostrar para sí mismo.

Seis siglos antes de Cristo, el rey Nabucodonosor, monarca del imperio de Babilonia, tuvo un sueño singular;

Nabucodonosor tenía la impresión que aquel sueño era muy importante pero se afanaba inútilmente tratando de recordarlo y no le fue posible ni con la ayuda de  astrólogos y adivinos de su corte.  Nadie podía interpretar el sueño ya que ni el mismo monarca lo recordaba.

Daniel, profeta y siervo del Dios Altísimo, fue traído ante el rey y con la ayuda del poder divino pudo revelarle el sueño y también su interpretación.

Nabucododonosor soñó con una estatua gigantezca cuya cabeza era de oro; su pecho y brazos de plata; su vientre y muslos de bronce; sus piernas de hierro...

Lea, por favor,
Daniel 2: 31-35.

La interpretación bíblica es que aquellos metales representaron cuatro imperios universales:

EL ORO: Imperio babilonio 606 - 538 A.C. (Daniel 2: 36--38).
LA PLATA: Imperio Medo-Persa 538 - 331 A.C. (Daniel 2:39).
EL BRONCE: Imperio griego 331 - 168 A.C. (Daniel 2:39).
EL HIERRO: Imperio romano 168 A.C. - 476 A.D. (Daniel 2:40).

De acuerdo a la profecía bíblica, en los días del cuarto imperio (romano), Dios habría de levantar un Reino, Su Iglesia.

Cristo vivió durante los días del imperio romano (Lucas 3:1).
Juan el Bautista predicó que  el Reino de los cielos se había acercado (Mateo 3:2).
Cristo Jesús predicó lo mismo y añadió: "El Tiempo se ha cumplido"  (Marcos 1:15).
Cristo prometió que El mismo edificaría su Iglesia o Reino (Mateo 16: 18,19).
Cristo amó a la Iglesia y se dió a sí mismo por ella, comprándola con su propia sangre (Efesios 5:25; Hechos 20:28).
Después de muerto Jesús, sus discípulos aún esperaban la venida del Reino (Iglesia) que Jesús había dicho sería con poder del Espíritu Santo en Jerusalén durante la vida de sus apóstoles (Lucas 23:51; Marcos 9:1; Lucas 24:47; Hechos 1:8).

Los apóstoles esperaron en Jerusalén el cumplimiento de la promesa del Reino (Hechos 1: 4,12).
El poder del Espíritu Santo fue derramado y se cumplió la profecía de que Cristo reinaría en el trono de David (Hechos 2: 4,16,17,29-36).
Muchos judíos creyeron el Evangelio y, después de arrepentirse, se bautizaron y el Señor mismo añadió aquél día como tres mil personas a su Iglesia (Hechos 2: 37-47). Aquél día fue llamado "el principio" y la Iglesia fue considerada como establecida (Hechos 11:15; 5:8; 8:1; Colosenses 1:13; Apocalipsis 1:9).

Si Dios consideró la Iglesia con tanta importancia que la propuso desde el principio, la prometió, la profetizó, la preparó y finalmente la estableció, seguramente el hombre debe considerarla también como algo de suma importancia.

 

II.  MOVIMIENTO DE RESTAURACIÓN.
(Escribe: Jonás Chávez Larios)


A. - 
ANTECEDENTES HISTORICOS.

Cristo había predicho la infidelidad de su propia Iglesia.  Dicha apostasía, advertida por el  apóstol Pablo  en sus epístolas,  se inició  poco  después  de  fundada  la  Iglesia y adquirió carácter oficial en la primera mitad del siglo IV, con el Edicto del emperador Constantino.  Durante la Edad media se añaden al credo de la Iglesia los grandes dogmas y doctrinas innovadoras de manufactura humana del catolicismo: el culto a la virgen María, el culto a los santos, el uso del latín como idioma eclesiástico, el culto a las imágenes, el celibato obligatorio del clero, las indulgencias plenarias, la transubstanciación, el uso del rosario, la confesión auricular, el purgatorio, etc.  El comportamiento histórico de los representantes de la iglesia alcanzó niveles de violencia, guerras, homicidios, persecuciones, muerte, traiciones, revoluciones políticas, opresiones sociales, asesinatos, etc.  Durante seis largos siglos (1231-1820) torturó y asesinó a cientos de miles de personas bajo el terror de la Inquisición. 

La sabiduría divina afirma que aún en los tiempos de las más descarada apostasía Dios ha contado con restos fieles, hombres y mujeres que, unidos en pequeños grupos han luchado denodadamente contra la corrupción, y a favor de la restauración de los principios bíblicos originales.  La corrupción doctrinal y el comportamiento viciado de los líderes religiosos movieron infinidad de corazones hacia intentos de reforma.  Enfrentándose a las dificultades, desafiando los peligros y las amenazas, se entregaron a la tarea de restaurar la Iglesia de Cristo a su pureza primitiva.

Los primeros movimientos importantes conocidos fueron los Albigenses y los Valdenses, surgidos hacia la segunda mitad del siglo XII en Francia e Italia principalmente.  Sus intentos de reforma fueron suprimidos por persecuciones sangrientas de parte de la Iglesia Católica, pero los ideales que sembraron fueron ya irreversibles.  Habían prendido la llama de la restauración y no hubo fuerza en el mundo capaz de apagarla.

Durante los siglos XIII, XIV y XV surgieron otros hombres con pasión reformadora.  En un contexto histórico que era totalmente adverso, denunciaron con valentía la apostasía de la iglesia y clamaron por el retorno a la pureza de la fe.  Destacan en esta época: Juan Wyclife en Inglaterra, Juan Huss en Bohemia, y Jerónimo Savonarola en Italia.  A inicios del siglo XVI aparecen en Alemania los anabaptistas.   En octubre de 1517 Martín Lutero clava sus 95 tesis en la puerta de roble de la catedral de Wittenberg.  Aquella revolución religiosa, la más importante del mundo, no terminó sino un poco después de 100 años con la firma de La Paz de Westfalia en 1646.   Durante siglo y medio Europa estuvo convulsionada y sumida en guerras inacabables.   La Europa religiosa quedó dividida en católica y protestante.   La Reforma concluyó cuando se lograron los objetivos aparentes.   Reformadores destacados de este período son: Martín Lutero, Ulrico Zuinglio, Desiderio Erasmo, Juan Calvino, Juan Knox y otros.   El protestantismo se expandió con rapidez increíble por todos los rincones del mundo, incluyendo las comunidades protestantes que dieron inicio a la nueva nación de los Estados Unidos de América.

La Reforma del siglo XVI no agotó los intentos de cambio.   Ni duraron los aplausos en su favor.   Europa, fatigada de tantas guerras religiosas, una vez firmada La Paz de Westfalia, olvidó a Lutero y al papa y dio un rumbo nuevo al pensamiento, depurándolo de todo ascendiente religioso.   Fue entonces que el Viejo Continente entró a la Edad de la Razón.   El liberalismo político, filosófico, social y religioso brota en Inglaterra y pasa a Francia y Alemania.  Surgen los grandes racionalistas: Diderot, Voltaire y D’Alembert publicaron la Enciclopedia, que constituye un ataque a las religiones institucionalizadas; aparecen en escena Carlos Darwin y Carlos Marx quienes hicieron tambalear la fe de muchos creyentes.  La fe en Dios sufrió una merma considerable.

Es entonces cuando la preocupación reformadora para de Europa a Estados Unidos.  Las denominaciones evangélicas históricas rompen los muros levantados por el racionalismo europeo en el Nuevo Mundo y emergen de la crisis con fuerza arrolladora.  El avivamiento religioso da lugar a la constitución de nuevas asociaciones protestantes.  En ese contexto histórico nace en los Estados Unidos el Movimiento de Restauración.  Fue un Movimiento único y original.  Sus principales fundadores fueron Thomas y Alexander Campbell, descendientes escoceses que estudiaron y enseñaron en su país de origen antes de viajar a los Estados Unidos.

La diferencia entre la Reforma del siglo XVI y el Movimiento de Restauración del siglo XVIII es abismal.  La Reforma no perseguía la restauración de la Iglesia del Nuevo Testamento desde adentro, sino la corrección de abusos históricos por parte del Vaticano.  Lutero, monje católico, estuvo más preocupado por combatir la autoridad del papa que por recuperar la autoridad de Cristo.  Lutero se preocupó más por una reforma de la iglesia católica que por la restauración de la Iglesia de Cristo.  La Reforma fue más política que religiosa.  Por el contrario, el Movimiento de Restauración fue más modesto y permaneció desde sus orígenes al margen de toda controversia política, atraído solamente por dos objetivos principales: La Restauración de la doctrina y practica de la vida de la iglesia al modelo establecido en el modelo del Nuevo Testamento, y la evangelización de los perdidos.  Eran aspiraciones esencialmente espirituales compartidas por hombres que no tenían otro compromiso que el contraído con  Dios y con la propia conciencia.

Entre las ideas principales que buscaban restaurar estos obres están: La existencia de Dios, eterno, infinito, sin principio ni fin.  La plena divinidad de Cristo.  La divinidad del Espíritu Santo.  La revelación de Dios en tres personas distintas, Padre, Hijo y Espíritu Santo, en igualdad de esencia y con funciones diferentes.  La inspiración total de la Biblia y, por tanto, la única regla de fe infalible para los hombres en materia religiosa.  La inocencia original del ser humano al nacer, sin relación alguna con el pecado propio ni ajeno.  La condenación del hombre en su estado natural mientras permanezca alejado de la gracia de Dios.  El deseo expreso de Dios de que todos los hombres sean salvos y lleguen al conocimiento de la Verdad divina.  El sacrificio de Cristo, con plena suficiencia en sí mismo para salvación del pecador.  El plan divino para la salvación del hombre consistente en la fe, el arrepentimiento, la confesión de fe en Jesucristo, y el bautismo por inmersión para el perdón de los pecados.  La segunda venida de Cristo en gloria.  La resurrección de todos los muertos.  El arrebatamiento de la Iglesia para recibir al Señor en el aire.  La inmortalidad del alma.  El gran juicio de Dios en la eternidad.  Los estados eternos de cielo e infierno, salvación y condenación.  La unidad de todos los cristianos bajo la única autoridad de Cristo y la restauración de la Iglesia de Cristo a su primitiva doctrina neotestamentaria.

B. - ALGUNOS LÍDERES DEL MOVIMIENTO DE RESTAURACIÓN.

JAMES O’KELLY
N
ació en el año 1790 en Virginia.  Era miembro de la Iglesia Metodista Episcopal que se organizó en América en 1784 al separarse de la Iglesia Anglicana.  James O’Kelly rechazó la idea del poder ilimitado del Obispo Francis Asbury por su función arbitraria pues casi se sentía todo poderoso haciendo y deshaciendo en otras congregaciones.  O’Kelly trató dos veces de disminuir el poder del obispo, pero sus esfuerzos fueron rechazados y O’Kelly y sus amigos se separaron de la Iglesia Metodista Episcopal y formaron la Iglesia Metodista Republicana (Gobierno Representativo del Pueblo).  Pero a O’Kelly le preocupaba mucho la unidad de los cristianos, y se hizo conciente que los nombres los denominaban en demasiada diversidad.  Viendo que el nombre Iglesia Metodista Episcopal los separaba del resto, adoptaron el nombre de Iglesia Cristiana.

ELÍAS SMITH Y ABNER JONES
Por otro lado, Elías Smith y Abner Jones, ambos bautistas, iniciaron su movimiento en los años 1800s en Nueva Inglaterra.  Las Iglesias Bautistas eran calvinistas (algo contrario a la mentalidad americana).  Smith y Jones rechazaron el calvinismo bautista y se separaron de ellos.  La Iglesia a la que dieron origen la llamaron Iglesia Cristiana.

BARTON  W.  STONE
(1772 – 1844) Hombre muy humilde, nació en Maryland en 1772, fue bautizado cuando niño en la Iglesia Anglicana a la que pertenecían sus padres.  A la edad de 18 años hizo uso de una herencia paterna para su educación, llegó a la Escuela que dirigía David Caldwell en Carolina del Norte.  Caldwell era Ministro Presbiteriano.  Cada año, en su Academia, tenía una Campaña de Avivamiento e invitaba a predicadores destacados.  En 1790 fue invitado James McGready.  En 1991 el predicador invitado fue William Hodge quien predicó el tema “Dios es Amor”.  En esa ocasión  James McGready se convirtió.  En los próximos cinco años estudiaba, enseñaba y logró obtener licencia de parte de la Iglesia Presbiteriana para predicar.

TOMAS CAMPBELL
(1763-1854)  Nació en el norte de Irlanda.  Era Ministro de una Iglesia Presbiteriana en Escocia.  Trató de unir a los cristianos de distintos bandos.  Juan Knox formó la Iglesia Presbiteriana Calvinista en Irlanda.  La Secesión.  La Iglesia de Escocia (Presbiteriana-Calvinista) era la Iglesia del Estado, y el salario de los predicadores los pagaba el Estado.  Por costumbre, el patrón podía llamar al asalariado y decirle qué hacer.  Los que se opusieron a esta practica se les llamó La Secesión o Separatistas. 

Tomás Campbell se enfermó por tanta división en Escocia.  La Iglesia donde Campbell se reunía se llamaba Sínodo Asociado que reunía Secesión-Anti Burgueses-Nueva Luz.  Salió de Irlanda en 1807 hacia Estados Unidos.  En Estados Unidos comenzó a predicar en Washington, Pennsylvania.  En 1809 rompió relación con la Iglesia Presbiteriana (Sínodo Asociado).  Comenzó en una reunión de unas 20 personas a predicar a favor de la unidad de los cristianos, y formó una Asociación llamada “Asociación Cristiana de Washington”.  En la Edad de la Razón se pensaba que si cada uno tiene una Biblia y cada uno la lee correctamente, todos vamos a llegar a misma conclusión.  Los Campbell pensaban así también. 

ALEJANDRO CAMPBELL
(1788-1866)  Nació en Irlanda.  En 1808 el buque en que viajaba en busca de su padre que estaba en Estados Unidos, naufragó y tuvo que permanecer 9 meses en Glasgow, Escocia.  En Escocia rechazó participar de la Cena del Señor (puso la moneda que daba la Iglesia Presbiteriana a los que podían participar de la Cena del Señor) porque consideró que participar en tales condiciones le daba más fuerza a la división.  Tras 57 días de tormenta en alta mar, llegó a Estados Unidos en 1809 y supo que su padre había abandonado el Sínodo Asociado y formado la Asociación Cristiana de Washington.   En 1810 comenzó a predicar entre las Iglesias Bautistas y la Asociación Cristiana de Washington.   En 1811 se casó con una mujer presbiteriana.  En 1812 tuvieron una niña, y surgió en su propia familia el asunto del bautismo infantil (aunque antes ya había pensado mucho en ello).  Decidió no bautizar a la niña.  Estudió el tema del bautismo en la Biblia y concluyó que: (1) El bautismo es por inmersión (2) El bautismo es para personas adultas.  Buscó la ayuda de Matías Luce, un pastor bautista.  La Iglesia Bautista era la única iglesia que bautizaba a adultos.  Al principio Luce se resistió a bautizarlo porque los bautistas son teológicamente calvinistas y no bautizaban a nadie que no diera “un reporte de conversión” de acuerdo a la Confesión de Filadelfia.  Alejandro Campbell le había pedido ser bautizado después de una simple confesión de fe personal a lo cual accedió Luce.  En un día y hora señalados de 1812, Alejandro Campbell y su familia, 7 personas en total, fueron bautizadas.  Alejandro Campbell se convirtió en el principal líder del Movimiento de Restauración.  El Movimiento de Restauración tenía como propósito principal la unidad de los cristianos pero, habiendo aceptado el bautismo de adultos, las demás iglesias los rechazaban por tal razón.  Alejandro Campbell creía que el bautismo debía ser por inmersión de creyentes, pero creía antes del bautismo era cristiano (el hombre debe hacer lo que sabe, y cada vez va a ir sabiendo y perfeccionándose más).  Nunca dijo que no hubieran cristianos verdaderos fuera de su Movimiento.  Los Movimientos Stone-Campbell empezaron a tener contacto entre Kentucky-Ohio.

En la década de 1830 hubo serias reuniones de los Movimientos Stone-Campbell pues compartían muchas cosas en común.  El 1º de Enero de 1832 empezó el proceso de unión de ambos movimientos.  Después de una reunión en Lexington, Kentucky, dos congregaciones una de Stone y una de Campbell, se unieron.   En los siguientes 20 años en casi cada lugar donde había dos congregaciones de ambos movimientos, se unían; y donde solo había una se les reconocía mutuamente. 

Stone dijo que no tenía objeción de unirse al Movimiento Campbell si se usaba la estrategia de (1) Usar las palabras bíblicas (ambos tenían la actitud que como humanos eran imperfectos, y que juntos podían seguir considerando los diversos puntos doctrinales.  (2) Tener convicciones fuertes y ser humildes en el proceso.  (3) Tenían muchas cosas en común: (A) Cristo es el único salvador (B) La Biblia es la única autoridad en asuntos de religión (C) La unidad de los Cristianos (D) Actitud de que es posible que estemos equivocados pues la razón no es un árbitro perfecto de la verdad (E) La voluntad de obrar y adorar juntos en vez de seguir separados, a pesar de las diferencias. 

Los líderes del Movimiento de Restauración entendían la unidad cristiana no como la pretensión de unir todas las denominaciones y crear una estructura mundial.  La idea era apelar, no a los líderes ni a iglesias enteras, sino a individuos a abandonar las denominaciones y formar parte de una iglesia no denominacional donde se enfatizaran las doctrinas básicas y esenciales de la fe cristiana.

En 1830 Stone dijo: “Las Escrituras nunca conservarán a miembros en unión y comunión si no tienen el espíritu de las Escrituras. . .  Los sectarios antisectarios hacen más daño a la unidad y causa de Cristo que los escépticos, de hecho forman escépticos”.

Después de la unión, antes de la Guerra Civil Americana en 1861, las Iglesias de Cristo eran de las más prósperas en número de miembros y congregaciones en E.U.A.

 

III.  HISTORIA DE LA CONGREGACION
(Escribe: Jonás Chávez Larios)


La Iglesia de Cristo en Residencial Las Mercedes se inició formalmente el día domingo 04 de enero de 1998 en casa de Jonás Chávez Larios en el Barrio José Dolores Estrada.  Ahí se celebró el primer Culto de Adoración a Dios con aproximadamente 18 hermanos.  La Nueva Obra inició con el trabajo de Jonás Chávez Larios, F. Fernando Montes M. y César Hernández, tres meses después se sumaría Ramón Ayala Martínez. 

Dos meses después, el 16 de marzo de 1998 compramos el edificio ubicado en Residencial Las Mercedes para reuniones de la Iglesia.  La primer reunión la tuvimos el día martes 16 de marzo, y la primera reunión dominical fue el domingo 22 de marzo del mismo año.

PRESENTACIÓN

La Iglesia de Cristo en Residencial Las Mercedes es el resultado de la planeación de siete años por establecer en este lugar una congregación que lleve el mensaje siempre nuevo de la palabra de Dios a los aproximadamente 150 mil habitantes de la zona.  En tiempo récord adquirimos un hermoso y acogedor edificio ubicado en un lugar céntrico en la calle principal que cuenta con un  ambiente propicio y favorable para adorar a Dios confortablemente.

NUESTRA NATURALEZA

La Iglesia de Cristo en Residencial Las Mercedes es una institución de carácter espiritual, sin fines de lucro, estrictamente apolítica, autónoma e independiente.  Su forma de gobierno es congregacional y se rige, en lo espiritual, por los principios y disposiciones de Dios revelados en el Nuevo Testamento.  En lo demás, observa y respeta las leyes y la constitución de la República de Nicaragua. 

NUESTRA MISIÓN

Anunciar las virtudes de Jesucristo.  Proclamar el Evangelio a todo ser humano sin discriminación por causa de su nacionalidad, credo político, raza, sexo, idioma, religión, condición social o económica, a fin de que, por la fe en Jesucristo, alcancen la salvación eterna. 

NUESTRA VISION

Consideramos que sólo fundamentados en los principios morales y espirituales de nuestro Señor Jesucristo tendremos una auténtica formación humana como modo de desarrollo individual y colectivo.  Estamos convencidos que sólo creciendo en el sólido fundamento de Cristo se hará realidad la formación del Nuevo Hombre para la fe trascendente, para la tolerancia y la comprensión; para la construcción y participación de un Mundo Nuevo.